Diagnóstico.

En el marco de la presente investigación, cuyo objetivo es evaluar la inteligencia emocional de los niños de segundo grado, se considera interesante  utilizar herramientas que permitan medir su desarrollo, haciendo un mayor énfasis en la regulación de emociones. La selección de los instrumentos de evaluación responde tanto a la naturaleza de las habilidades que se pretenden desarrollar, como a las características de la población infantil en esta etapa de desarrollo.


El primer autor que se revisó fue Navarro et al., (2020) menciona que su objetivo fue desarrollar y validar un instrumento que permitiera medir la inteligencia emocional en estudiantes escolares, con la intención de contribuir a la calidad educativa. Se proponen diferentes Ítems de acuerdo a cada una de las dimensiones: la inteligencia emocional, tales como la intrapersonal, interpersonal, adaptabilidad, estado de ánimo y habilidades sociales​. 


De acuerdo con Arzate (2021), menciona el uso de una adaptación del test de Emily Sterrett para evaluar la inteligencia emocional (IE) en niños de primaria, consta de 30 ítems diseñados para evaluar competencias emocionales como: Autoconciencia, autoconfianza, autocontrol, empatía, motivación y competencia social. 

El test fue adaptado para hacerlo comprensible a niños de primaria, utilizando un lenguaje adecuado para su nivel. Se le dio el nombre "¿Cómo soy?", para captar mejor la atención de los estudiantes. 


Para Gullón (2019), propone evaluar competencias emocionales en el contexto de regulación emocional, mediante rúbricas o registros longitudinales, que consideren habilidades como el control emocional, la empatía y la autoconciencia. Dentro de la rúbrica los componentes a evaluar son: la respiración y relajación, la conciencia corporal y la expresión emocional. También hace mención de llevar a cabo un diario de clase de cada alumno en el cual deberá escribir su sentir al finalizar la jornada de clases. 


Aldunate et al., (2022), nos habla sobre un instrumento que se presenta en forma de un cuestionario simple y gráfico, donde los niños marcan en un termómetro la intensidad de las emociones que experimentaron, tales como alegría, miedo, rabia, tristeza, aburrimiento y preocupación. El objetivo es proporcionar a los docentes una herramienta para identificar posibles problemas socioemocionales en los estudiantes y así poder intervenir en caso de detectar altos niveles de emociones negativas.


Para decidir un instrumento final se optó por utilizar una rúbrica en la cual se tomaron dimensiones del autor Gullón (2019) porque propone diferentes competencias a evaluar encaminadas a la regulación de emociones y se tomaron ítems de Arzate (2021), propone ítems más sencillos y concretos, fueron adaptados para niños. Tomando en cuenta ítems y dimensiones de ambos autores se hizo un solo formato para poder aplicarlo a los niños, todo se concretó en una rúbrica de heteroevaluación. (Imagen 11).



Imagen 11. Rúbrica de valoración emocional, elaboración propia.


Para la aplicación de la rúbrica se decidió aplicarla solo a una muestra de 10 alumnos, para elegir a estos alumnos se conversó con la docente titular para preguntarle: ¿Qué alumnos considera que requieren mayor apoyo en el área socioemocional?, con base a lo observado y las sugerencias de la docente titular fue como se decidió finalmente a los 10 alumnos.

Ya se tenían elegidos y poco antes de la aplicación del instrumento en una actividad sobre reconocimiento de emociones un alumno que no estaba dentro de la muestra externo que el se enoja cuando dentro de su hogar lo violentan, se le informó a la docente titular y posteriormente ella le mostró lo escrito a la madre familia, la cual confirmó que dentro del hogar están viviendo violencia. Por lo tanto se decidió sustituir a uno de los alumnos de la muestra que ya estaba por este nuevo alumno. 


Para facilitar la aplicación de la rúbrica el asesor me propuso generar un formulario de Google Forms, de esta manera la aplicación fue más sencilla, práctica y pude obtener mis resultados en gráficas al instante (Gráficas 1-4). Además, pude obtener una colorimetría en los resultados, se le asigno un color a cada uno de los criterios, verde para siempre, amarillo casi siempre, naranja a veces, rosa casi nunca y rojo nunca. (Imagen 11).


Perales et al., (1984) menciona que la utilización del color como instrumento para incentivar la motivación del alumno o también como elemento codificador de información de la materia estudiada, no solo es funcional de manera estética si no que también sirve como estimulante. esto permite generar una mejor recopilación acerca de los resultados que se obtuvieron. El color es un elemento comunicante basado en una serie de significados, generalmente puede ser decodificado y comprendido. (Ortiz, 2011).


Imagen 11. Colorimetría de las respuestas a la rúbrica del diagnóstico.


De acuerdo a los resultados de la rúbrica y apoyándose de la colorimetría, se logra observar que la respuesta “siempre” no aparece en ninguno de los cuatro ítems que se evaluó. La respuesta más predominante dentro de las 40 respuestas registradas son de color rosa “casi nunca” obteniendo 20 respuestas,  seguido se observa el color naranja “A veces”  con 15 expuestas, posteriormente el color rojo “Nunca” apareciendo  4 veces y finalmente se observa el color amarillo “casi siempre” con 1 respuesta.  


Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: 1. Puede decir fácilmente cómo se siente. Número de respuestas: 10 respuestas.


Gráfica 1. Respuestas a la dimensión 1 de la rúbrica de heteroevaluación. 


Dentro de esta primer gráfica se puede observar que en las respuestas de la primera dimensión “Puede decir fácilmente cómo se siente”  predomina la respuesta “Casi nunca” con un 40%, le sigue “A veces” con un 30%, “Nunca” con el 20% y finalmente “Casi siempre” con el 10%. También se logra percibir que la respuesta “Siempre” no obtuvo ningún porcentaje dentro de esta dimensión. 


Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: 2.  Trata de pensar en cosas buenas cuando algo es difícil. Número de respuestas: 10 respuestas.

Gráfica 2. Respuestas a la dimensión 2 de la rúbrica de heteroevaluación. 

En la presente gráfica correspondiente a las respuestas de la segunda dimensión se observa que la respuesta que predominó fue “Casi nunca”  con el 60%, A veces" 30% indica que lo hace de forma ocasional y finalmente "Nunca" 10% señala que nunca piensan en cosas buenas en momentos difíciles.


Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: 3.  Hace ejercicios para calmarse cuando algo no le sale bien. Número de respuestas: 10 respuestas.


Gráfica 2. Respuestas a la dimensión 2 de la rúbrica de heteroevaluación.

 

En esta gráfica se logra apreciar que la práctica de ejercicios para calmarse no es común entre la mayoría de los evaluados, se observa que un 60% de las respuestas fue  “Casi nunca”, 30%  “A veces” y finalmente 10% “Nunca”. Las respuestas “Siempre” y “Casi siempre” no se vieron reflejadas dentro de la gráfica, lo que quiere decir que probablemente los alumnos no conozcan la función de los ejercicios para mantener la calma

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Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: 4.  Sabe cómo mantenerse tranquilo cuando está molesto. Número de respuestas: 10 respuestas.Gráfica 2. Respuestas a la dimensión 2 de la rúbrica de heteroevaluación. 



En esta dimensión se logra apreciar que la respuesta “A veces” con el 60% es la que tiene mayor tendencia, esto podría indicar una falta de consistencia en el manejo de emociones en situaciones difíciles. Con el 40% “Casi nunca” proyecta la necesidad de fortalecer las habilidades de autorregulación emocional.


Para tener una opinión sobre el  desenvolvimiento de los niños fuera del aula, se optó por cuestionar a los padres de familia con base a las dimensiones que se aplicaron con la rúbrica de heteroevaluación. De los diez alumnos que se tomaron como muestra ocho de ellos sus mamás sí respondieron el cuestionamiento, de los dos que faltaron la docente titular me apoyo en mencionar desde su perspectiva cómo es que se desenvuelven los niños en cuestión a la regulación de emociones. 


La comunicación con las madres de familia fue a través de whatsapp, la docente titular me proporcionó los números de cada una. Por recomendación de la titular la propuesta de respuesta al cuestionamiento fue por audio o bien de manera escrita, de las ocho mamás que respondieron solo una envió sus respuestas en audio el resto lo hizo de manera escrita. Y la titular respondió con audios.


Para la interpretación más detallada y de manera profunda opte por analizar las respuestas de los familiares utilizando la inteligencia artificial. Norman-Acevedo (2023) menciona que la inteligencia artificial puede ser utilizada para calificar cuestionarios y ofrecer retroalimentación en torno al desempeño de los estudiantes. Aparte de ser una forma innovadora de recabar información es más práctica y precisa para interpretar diversos aspectos que se evaluaron a los alumnos.


  • Alumno 1

Las respuestas reflejan observaciones de las conductas del niño ante diversas situaciones relacionadas con sus emociones, frustraciones y estrategias para manejar el enojo o la adversidad. A partir de las respuestas dadas, surgen las siguientes categorías emergentes:

  1. Expresión emocional: El niño puede expresar sus sentimientos verbalmente.

  2. Frustración y su manifestación: Frente a dificultades, la frustración se muestra como enojo o llanto.

  3. Manejo de la adversidad: El niño intenta enfrentar las dificultades con ayuda o nuevos intentos.

  4. Duración del enojo: El enojo suele persistir hasta que una distracción ayuda a regular.


En conclusión, según las respuestas de la madre, el alumno muestra buena habilidad para expresar sus emociones, una base clave para su inteligencia emocional. Aunque responde con enojo o llanto ante desafíos, persevera al intentarlo de nuevo o pedir ayuda. Sin embargo, aún depende de distracciones externas para manejar emociones negativas.

Las respuestas que brindó la madre del alumno indican que observa detalladamente las emociones y reacciones de su hijo. La mención de frustración y duración del enojo podría reflejar cierto grado de inquietud por el desarrollo emocional del niño.  También parece aceptar que estas reacciones son parte del desarrollo normal del niño, sin señales de desesperación o alarma


  • Alumno 2


En las respuestas que brindó la madre del alumno se puede observar que responde afirmativamente sobre su capacidad para interpretar sentimientos, mantener pensamientos positivos, manejar la frustración mediante técnicas de autorregulación, y gestionar la ira de manera tranquila. Con base a las respuestas surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Interpretación de emociones: El alumno tiene claridad para identificar sus propios sentimientos y emociones.

  2. Pensamiento positivo: Mantiene una actitud optimista frente a las situaciones.

  3. Regulación emocional: Uso de estrategias como respirar y calmarse ante la frustración.

  4. Gestión de la ira: Reacción tranquila ante situaciones que podrían molestarlo.


En conclusión de acuerdo con las respuestas de la madre del alumno el muestra un desarrollo notable de habilidades socioemocionales para su edad. Su capacidad para reflexionar sobre emociones y adoptar estrategias de autorregulación denota una madurez emocional destacable. Su comportamiento al enfrentarse a la ira y frustración refleja control y tranquilidad.


Tomando en cuenta la manera de expresar las respuestas de la madre del alumno se percibe que su tono es positivo y admirativo. Las palabras utilizadas como "increíble" y "me sorprende mucho" expresan admiración y orgullo hacia el alumno.


  • Alumno 3


Las respuestas de la madre de familia describen la expresión emocional del alumno, las estrategias que usa para manejar emociones, y las áreas donde sigue trabajando para mejorar su regulación emocional. De acuerdo a las respuestas surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Expresión emocional intensa: El alumno muestra emociones con claridad, verbalizándolas fácilmente.

  2. Apoyo terapéutico y educativo: Está recibiendo ayuda de una psicóloga y participa en actividades de meditación y respiración.

  3. Control emocional parcial: Aunque ha aprendido técnicas de respiración, a veces no logra controlar el enojo.

  4. Desafíos en la autorregulación: Tiene dificultades para aceptar límites (entender que no siempre tiene la razón y seguir reglas).

En conclusión de acuerdo con lo que externó la madre del alumno, él tiene facilidad para identificar y comunicar sus emociones, lo que es fundamental para el desarrollo emocional. La familia está comprometida en mejorar su desarrollo emocional mediante apoyo profesional y actividades complementarias como la meditación, pero aún presenta desafíos en situaciones donde experimenta frustración o confronta límites. Las áreas de mejora incluyen aceptar la autoridad y manejar el enojo de forma más eficiente.


 De acuerdo con las respuestas que brindó la madre del alumno se identifica que sí está involucrada activamente en apoyarlo en su desarrollo emocional. Reconoce avances positivos, pero también acepta que aún hay áreas por trabajar. Identifica los retos del alumno sin dramatizarlos, mostrando interés en su superación personal.


  • Alumno 4


Las respuestas de la madre fueron breves y reflejan un enfoque directo. De acuerdo a estas respuestas surgieron las siguientes categorías emergentes:


  1. Capacidad de expresión emocional: La respuesta "sí" en la primera pregunta indica que el niño puede expresar sus emociones.

  2. Optimismo o pensamiento positivo: Responder "sí" a la segunda pregunta sugiere que el niño busca pensar en cosas buenas ante dificultades.

  3. Intento de calmarse: El "sí" en la tercera pregunta señala que el niño intenta calmarse en momentos difíciles.

  4. Manifestación del enojo: La respuesta "llora" indica que el niño responde a la molestia con llanto, mostrando una regulación emocional dependiente de la expresión física de emociones.


En conclusión a pesar de que las respuestas fueron muy cerradas la madre del alumno menciona que, él sí tiene la capacidad de comunicar cómo se siente, es alentador que intente calmarse y pensar en cosas positivas cuando enfrenta dificultades, aunque su regulación emocional aún está en desarrollo. Utiliza el llanto para lidiar con la frustración, lo que indica que aún necesita desarrollar estrategias más avanzadas para gestionar emociones.


De acuerdo con lo mencionado por la madre, al momento de responder de manera concreta "sí" a tres preguntas clave demuestra que ve en su hijo una capacidad emocional prometedora. Pero en cuanto a mencionar que "llora" refleja una observación realista sobre cómo el niño maneja situaciones de enojo o frustración.


  • Alumno 5


Las respuestas de la madre del alumno destacan patrones emocionales y conductas relacionadas con la expresión y regulación de emociones. De estas respuesta surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Expresión emocional limitada: En la primera respuesta se señala que el niño, en ocasiones, prefiere reservar lo que siente, lo que podría limitar el desarrollo de su inteligencia emocional.

  2. Impulsividad ante desafíos: En la segunda respuesta se observa que el niño se desespera fácilmente y actúa de forma impulsiva al enfocarse solo en resolver las cosas.

  3. Molestia recurrente: La tercera respuesta indica que el enojo es una emoción frecuente y le dificulta calmarse o mantener control en algunas situaciones.

  4. Dificultad para controlar el enojo: La última respuesta refuerza que el niño tiene problemas para regular su emoción de enojo en la mayoría de los casos.


En conclusión analizando las respuestas de la madre se observa que aunque el niño puede expresar emociones, a veces prefiere guardarlas, lo que podría obstaculizar el desarrollo socioemocional. Muestra una respuesta impulsiva y rápida a los desafíos, lo que puede dificultar la reflexión y el manejo de emociones. La dificultad para controlar el enojo y la molestia recurrente indica que el niño podría beneficiarse de estrategias de autorregulación más estructuradas y apoyo en el manejo de emociones intensas.


Con base a las respuestas de la madre se observa que reconoce áreas donde el alumno enfrenta retos, especialmente en el manejo del enojo. Proporciona información específica sobre patrones emocionales, como la tendencia a desesperarse o reservar emociones. Aunque las respuestas reflejan retos emocionales, también muestran disposición para analizar el comportamiento del niño de forma constructiva.


  • Alumno 6


Las respuestas de la madre reflejan de manera general cómo el niño maneja sus emociones. De estas respuestas surgen las siguientes categorías emergentes:

  1. Habilidad para expresar emociones: La respuesta "sí" a la primera pregunta indica que el niño tiene la capacidad de comunicar sus emociones.

  2. Tendencia a pensar positivamente: La respuesta "regularmente sí" sugiere que el niño intenta adoptar pensamientos positivos en situaciones difíciles, aunque no de manera consistente.

  3. Dificultad para calmarse: "Regularmente no" en la tercera pregunta indica que el niño encuentra complicado calmarse cuando algo no sale como esperaba.

  4. Problemas para manejar el enojo: "Regularmente no" en la cuarta respuesta señala que el niño tiene dificultades para mantener la tranquilidad cuando está molesto.


En conclusión el niño tiene una buena base emocional, ya que puede comunicar lo que siente. Él Intenta pensar de manera positiva, aunque no lo hace consistentemente. Las dificultades para calmarse y manejar el enojo sugieren que el niño necesita desarrollar estrategias más efectivas para regular sus emociones.


La madre de familia reconoce aspectos positivos en el niño, como su capacidad para expresar emociones y pensar positivamente en ciertas ocasiones. Señala de forma objetiva las áreas donde el niño enfrenta retos, como calmarse o manejar su enojo, mostrando interés por su mejora.


  • Alumno 7


De acuerdo a las respuestas de la madre del alumno se nota una combinación de observaciones sobre las capacidades del niño y las intervenciones de los adultos para apoyarlo. De esto surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Expresión emocional influida por el miedo: En la primera respuesta, el miedo al regaño o la percepción de hacer algo "malo" afecta su disposición para expresar lo que siente.

  2. Esfuerzos para calmarse con apoyo externo: La segunda respuesta sugiere que el niño intenta calmarse, pero necesita el acompañamiento de un adulto para encontrar una perspectiva positiva.

  3. Perseverancia y búsqueda de ayuda: El niño muestra iniciativa para resolver problemas y buscar ayuda cuando se le dificulta, pero el cuidador también trabaja en fomentar su autonomía.

  4. Enojo y apoyo en la autorregulación: Aunque el niño logra calmarse, el cuidador interviene frecuentemente porque considera que su temperamento es "muy enojón".


En conclusión de acuerdo a las respuestas el alumno puede no sentirse completamente seguro de expresar sus emociones debido al temor al regaño o a un juicio negativo. Esto podría limitar su desarrollo emocional si no se aborda. Él tiene la habilidad de calmarse y reconsiderar situaciones para resolver problemas, pero requiere el apoyo y diálogo constante de los adultos para lograrlo. Aunque el niño logra calmarse, el cuidador identifica el enojo como un desafío recurrente que requiere atención y orientación.


Con base a las respuestas se logra apreciar que la madre del alumno entiende las emociones y retos del niño, como su miedo al regaño o su enojo frecuente. Se nota un esfuerzo constante por motivar al niño, reforzar su autonomía y guiarlo en el manejo de sus emociones. Hay una preocupación implícita por el temperamento del niño, específicamente su tendencia a enojarse con frecuencia.


  • Alumno 8 


La madre del alumno no dio respuesta a la solicitud de responder las preguntas por lo cual se optó por preguntar a la docente titular si ella podía responder las preguntas, a lo cual sí accedió.


Las respuestas de la docente titular describen las reacciones emocionales y comportamentales del alumno. Detalla estas reacciones, como gestos físicos (morderse los labios, mover el pie) y señales emocionales (ojos tristes, nerviosismo). Con base a las respuestas surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Expresión emocional no verbal: Las emociones del niño se reflejan más en su lenguaje corporal y facial.

  2. Frustración y nerviosismo: Reacciones físicas como morderse los labios o mover extremidades frente a desafíos.

  3. Manejo de emociones: Intentos de calmarse a través de movimientos repetitivos o conductas como golpear objetos.

  4. Gestión del enojo: Aunque intenta mantenerse tranquilo, exhibe signos de tristeza y tensión acumulada.


En conclusión, tomando en cuenta las respuestas de la docente titular, el alumno presenta una mezcla de reacciones emocionales y físicas para manejar situaciones estresantes. Existe un patrón de regulación a través de movimientos físicos que podría ser una estrategia inconsciente para liberar tensión. Aunque intenta mantenerse tranquilo, sus gestos y expresiones reflejan emociones internas intensas.


De acuerdo a las respuesta que brindó la docente titular se aprecia que su tono de voz en general es descriptivo y preocupado, reflejando interés y atención al detalle sobre las conductas de su hijo. El hablante parece observar con empatía y busca entender cómo ayudarlo, aunque muestra cierta preocupación por las dificultades que enfrenta el niño.


  • Alumno 9


La madre del alumno no dio respuesta a la solicitud de responder las preguntas por lo cual se optó por preguntar a la docente titular si ella podía responder las preguntas, a lo cual sí accedió.


Las respuestas de la docente titular describen cómo el niño enfrenta y expresa emociones, su comportamiento ante la frustración, y las formas en que comunica sus sentimientos. De acuerdo a las respuestas surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Dificultades para expresar emociones: El niño tiene problemas para manifestar cómo se siente, incluso en momentos positivos.

  2. Mecanismos alternativos de comunicación: Utiliza dibujos o su estado de ánimo para comunicar emociones.

  3. Regulación emocional: Demuestra control al calmarse o mantenerse tranquilo, aunque puede estar triste o pensativo.

  4. Ausencia de agresividad: No presenta comportamientos agresivos, pero manifiesta miedo y angustia en situaciones adversas.


En conclusión considerando las respuestas de la docente titular, se percibe que el niño tiene un estilo emocional reservado, lo que indica posibles áreas de mejora, como la verbalización de sentimientos. Aunque no muestra agresividad, es probable que tenga dificultades para manejar emociones complejas, lo que podría reflejarse en conductas de retraimiento. La tendencia a calmarse y evitar demostrar enojo sugiere una buena base de autorregulación, aunque podría estar suprimiendo emociones en lugar de procesarlas.


De acuerdo a las respuestas de la docente titular se logra apreciar que refleja sentimientos de preocupación y quizás frustración, especialmente respecto a la dificultad del niño para expresar emociones. También se detecta cierta esperanza o valoración hacia el carácter tranquilo del niño, pero combinada con un subyacente deseo de verlo más abierto o expresivo.


  • Alumno 10


Las respuestas de la madre del alumno reflejan las observaciones sobre las habilidades de regulación emocional del niño, destacando retos relacionados con la expresión de emociones, la frustración y el manejo del enojo. Con base a las respuestas emitidas surgen las siguientes categorías emergentes:


  1. Expresión emocional limitada ocasionalmente: El niño muestra cierta inhibición en expresar lo que siente, aunque esto ocurre solo en situaciones específicas.

  2. Frustración intensa: La segunda respuesta destaca que el niño experimenta altos niveles de frustración, lo que puede interferir en su capacidad de regulación emocional.

  3. Explosividad seguida de autorregulación: El niño reacciona inicialmente de manera explosiva ante situaciones desafiantes, pero cuenta con la capacidad de calmarse por sí mismo.

  4. Dificultad para mantener la calma: La cuarta respuesta indica que, aunque lo intenta, le resulta complicado regular sus emociones de manera consistente.


En conclusión las respuestas de la madre de familia muestran que el niño generalmente puede expresar sus emociones, pero en algunas situaciones específicas se siente cohibido. Esto podría relacionarse con la confianza o el ambiente en el que se encuentra. La intensidad de la frustración sugiere la necesidad de estrategias para manejarla. Aunque la reacción inicial es explosiva, el niño demuestra capacidad para calmarse sin intervención externa, lo que indica una base para fortalecer su autorregulación emocional.


De acuerdo a las respuestas se observa que la madre del alumno identifica tanto las fortalezas como los retos del niño en su manejo emocional. Reflejan inquietud por la frustración intensa y las reacciones explosivas del niño, lo que puede motivar al cuidador a buscar estrategias para ayudarlo. A pesar de los retos, la madre valora la capacidad del niño para calmarse por sí mismo.

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